martes, 25 de abril de 2023

HONORÉ DE BALZAC

 



ACTIVIDAD 1. Lee el siguiente fragmento  y contesta a la pregunta que aparece a continuación:

 “Compenetrado con este sistema mucho antes de los debates a que ha dado lugar, vi que, desde esta perspectiva, la Sociedad se parecía a la Naturaleza. ¿Acaso la Sociedad no hace del hombre, según los medios en que su acción se despliega, tantos hombres diferentes como variedades existen en zoología? Las diferencias entre un soldado, un obrero, un administrador, un abogado, un ocioso, un sabio, un hombre de estado, un comerciante, un marino, un poeta, un pobre, un sacerdote, son, aunque más difíciles de abarcar, tan considerables como las que distinguen al lobo, al león, al asno, al cuervo, al tiburón, a la foca, a la oveja, etc. Han existido y existirán siempre, por tanto, Especies Sociales, del mismo modo en que hay Especies Zoológicas. Si Buffon ha hecho un trabajo magnífico tratando de representar en un libro el conjunto de la zoología, ¿no debía hacerse una obra de ese tipo para la Sociedad?”.

                                     (Prólogo a La comedia humana)

  • ¿Es posible la idea de "especie social" que defiende Balzac? Elabora un texto argumentativo en el que justifiques tu opinión.

lunes, 17 de abril de 2023

LOS AUTORES Y SUS OBRAS: REALISMO Y STENDHAL


     

ACTIVIDADES:
1. Hacemos uso  de la técnica de la observación rigurosa. A continuación, se os ofrecen dos tipos de materiales en los que tendréis que analizar las características propias del Realismo:
 
(https://www.youtube.com/watch?v=9fyFF7tNi2Q)


“Fundándose en la idea errónea que de la buena sociedad tenía formada, como consecuencia de las lecciones del difunto médico mayor, Julián, desde el momento que se encontraba a solas con una mujer, y ésta callaba, considerábase humillado, como si del silencio tuviese la culpa. Su imaginación, llena de ideas exageradas sobre lo que un hombre debe decir a una mujer, no le ofrecía en su turbación, cuando acompañaba a la señora de Rênal, más que ideas inadmisibles. Volaba su alma por las nubes, pero le era imposible salir de su humillante silencio. De ello resultaba que sufría las angustias más crueles durante sus interminables paseos con la señora de Rênal, decía las tonterías más ridículas, y para colmo de males, él mismo exageraba hasta lo infinito lo absurdo de sus frases. Lo que no advertía el cuitado era que sus ojos hablaban, que eran ventanas a las que se asomaba un alma ardiente, que, semejantes a los grandes actores, sabían dar cierto perfume encantador a cosas o palabras que no tenían encanto. Otra de las observaciones hechas por la señora de Rênal fue que el preceptor de sus hijos, cuando se encontraba con ella a solas, jamás conseguía hilvanar una frase bien dicha, como no fuese en momentos de distracción motivada por un incidente imprevisto cualquiera.
Desde la caída de Napoleón, han sido severamente desterradas de las costumbres de provincia hasta las apariencias de galantería. La señora de Rênal, rica heredera de una tía devota, casada a los dieciséis años, no había experimentado, ni visto en su vida, nada que tuviese apariencias de amor. A nadie en el mundo habló de amor más que al virtuoso cura Chélan, con quien consultó a propósito de la persecución de que Valenod la había hecho objeto, y el buen cura le trazó una imagen tan repugnante del amor, que esta palabra era en ella sinónimo de libertinaje del género más abyecto. Para ella, el amor, tal como lo había visto retratado en las contadas novelas que la casualidad puso en sus manos, constituía una excepción, era algo sobrenatural.
Merced a esta ignorancia, la señora de Rênal, cuya imaginación llenaba por completo la imagen del joven preceptor de sus hijos, vivía tranquila y feliz, sin advertir en su afición nada reprobable, nada pecaminoso.”
                                                              (Rojo y negro, Stendhal)


MADAME BOVARY, Gustave Flaubert.





martes, 14 de febrero de 2023

A VECES LLEGAN CARTAS ( EL GÉNERO EPISTOLAR)

 



CARTAS DE AMOR DE GRANDES ESCRITORES

 De Víctor Hugo  (ROMANTICISMO FRANCÉS)

"Mi adorable y adorada,

Me he estado preguntando si tal felicidad no es un sueño. Me parece que lo que siento no es terrenal. Todavía no logro comprender este cielo sin nubes. Toda mi alma es tuya. Mi Adele, por qué no hay otra palabra para esto aparte de ‘alegría’ ¿Es porque el discurso humano no tiene el poder de expresar tanta felicidad?  Temo que de repente despierte de este sueño divino. ¡Oh! ¡Ahora eres mía! ¡Por fin eres mía! Pronto, en unos meses, tal vez, mi ángel dormirá en mis brazos, despertará en mis brazos, vivirá ahí. ¡Todos tus pensamientos, todo el tiempo, todas tus miradas serán para mí; todos mis pensamientos, todo el tiempo, todas mis miradas serán para ti!

Adiós, mi ángel, mi amada Adele. ¡Adiós!

Todavía estoy lejos de ti, pero puedo soñar contigo. Pronto, quizás, estarás a mi lado.

Adiós; perdón por el delirio de tu esposo que te abraza y que te adora, tanto en esta vida como en la otra".

De James Joyce (1882-1941)

"Tú eres mi amor. Me tiene completamente en tu poder. Sé y siento que si en el futuro escribo algo bueno y noble debo hacerlo solo oyendo las puertas de tu corazón. Me gustaría que mi vida transcurriera a tu lado, hasta que nos convirtamos en un mismo ser que morirá cuando llegue el momento".

 De John Keats (ROMANTICISMO INGLÉS)

"Mi dulce Fanny,

¿Tú temes, a veces, que yo no te quiera tanto como tú lo deseas? Mi querida niña, yo te quiero siempre y sin reserva. Entre más te conozco más te quiero. De todas las formas posibles, incluso mis celos han sido agonías de amor. Yo habría muerto por ti. Tú siempre eres nueva. El último de tus besos siempre es el más dulce; la última sonrisa, la más brillante; el último movimiento el más elegante.

Cuando pasaste por mi ventana ayer, sentí tanta admiración como la primera vez que te vi. Incluso si no me quisieras no podría evitar sentir una completa devoción hacia ti: así que me siento profundamente enamorado al saber que me amas.

Mi mente ha sido las más descontenta e inquieta y se ha puesto sobre un cuerpo demasiado pequeño. Nunca había sentido que mi mente reposara con absoluta alegría, como me ocurrió contigo. Cuando tú estás en el cuarto mis pensamientos nunca se van por la ventana: tú siempre haces que todos mis sentidos se concentren".

De Goethe (ROMANTICISMO ALEMÁN)

"No puedo evitar amarte más de lo que es bueno para mí. Me sentiré feliz hasta que te vea otra vez. Siempre soy consciente de mi cercanía a ti, tu presencia nunca me deja. Adiós a ti, a quien amo mil veces".

Charlotte Brontë para su profesor, Constantin Héger:

“Monsieur, los pobres no necesitan mucho para sostenerse. Piden solamente las migas que caen de la mesa de los ricos. Pero si se les rechazan las migas mueren de hambre. Nadie —ni yo—, necesita mucho afecto de aquellos que ama.

”No sabría qué hacer con una amistad entera y completa, no estoy acostumbrada a ella. Pero usted me demostró en otros tiempos un cierto interés, cuando era su alumna en Bruselas, y me mantengo aferrada a ese poco interés.

”Me aferro a él como me aferraría a la vida.”

De Mary Wollstonecraft para William Godwin, (los padres de Mary Shelley):

“Si el goce de la última noche pasada ha producido en tu salud el mismo efecto que en mi semblante, entonces no tienes motivo para lamentar tu falta de resolución; pocas veces he visto tanto fuego devorando mis facciones como cuando esta mañana, al arreglarme el cabello, los recuerdos —muy gratos recuerdos— hicieron aflorar el rubor del placer.”

ROUSSEAU: JULIA O LA NUEVA ELOÍSA (Carta de Saint-Preux a Julia)

 Todo me hacía recordarla en esta estancia apacible; el atractivo encanto de la naturaleza, la inalterable pureza del aire, las costumbres sencillas de los habitantes y su equilibrada y segura sabiduría; todo lo que estimulaba agradablemente mis ojos y mi corazón, me recordaba a la que mis ojos y mi corazón no dejan de buscar. ¡Oh, Julia adorada!, me decía con ternura, ¡por qué no pasaremos juntos unos días, en estos ignotos lugares, felices con nuestra dicha y lejos de la mirada delos hombres! ¡No podría trasladarme todavía alma a la tuya, y ser también, para ti, todo ¡el universo! ¡Belleza adorada!, gozarías entonces del homenaje que mereces. ¡Delicias del amor!, entonces nuestros corazones las gustarían sin cesar. Una larga y dulce  embriaguez nos dejaría ignorar el paso del tiempo, y cuando al fin la edad hubiera calmado nuestros primeros ardores, la costumbre  de sentir juntos dejaría paso a una no más tierna de amistad. (…)El correo llega; tengo que terminarla carta y correr a recibir la suya. ¡Cómo me late el corazón hasta que llegue ese momento! ¡Ay!, era feliz en mis quimeras: mi felicidad huye con ellas; ¿Qué será de mí, en realidad?

                                                    Julia o La nueva Eloísa, Rousseau